No se trata de ser o no hincha de los TLC, mejor es ver
estos como un fenómeno del comercio internacional al que difícilmente se puede
resistir una economía como la colombiana. No obstante las criticas son muchas,
desde la condiciones de negociación como los resultados mismos y en especial
los ojos con los que se mire, que obviamente llenos de subjetividad podemos ver
lo que queremos ver y negarnos a lo que no queremos ver.
El articulo siguiente cuyos créditos son del Diario La
República y de su autor , lo traigo como otro elemento a considerar en el foro permanente de análisis de los TLC
y de sus consecuencias, en particular
frente a problemas tan evidentes como la crisis del agro y la
desindustrialización del país, hechos notorios y que por tanto no requieren ser
probados, cosa muy distinta es llegar a concluir (sea cierto o no) que ambos fenómenos
sean causados por los TLC.
La falsa mitología de los TLC
Septiembre 11 de 2013 - 9:43 pm
Al igual que ocurre con la mitología clásica, existen líderes políticos
y de opinión que crean mitos o leyendas urbanas para desvirtuar los
méritos de los tratados de libre comercio. En lugar de informar al
público, distorsionan peligrosamente la realidad. Miremos algunos de
ellos.
Colombia ha expandido sus tratados aceleradamente en comparación con
otros países de la región. Falso. Colombia ha sido un país mesurado al
momento de identificar, negociar y firmar acuerdos comerciales. Hay
Estados como Perú, que terminarán el presente año con 20 tratados.
México cuenta con 12, que cubren a cerca de 44 países, y Chile tiene
casi 20 acuerdos comerciales que abarcan un universo de 27 naciones.
Colombia por su parte tiene 10 tratados, que cubren un grupo de 24
economías, suscribiendo, muchos de ellos, años después que países como
Perú, México o Chile.
Naciones como México o Perú han destruido su agroindustria con los TLC.
Falso. Según reportes del Banco Mundial, la producción agrícola
mexicana aumentó a una tasa del 1,5 por ciento anual en los años
posteriores a Nafta (El acuerdo con EE. UU. y Canadá). En lo relativo a
productos como maíz y frijol, los cuales representaron gran sensibilidad
en los acuerdos, la producción creció 7 por ciento por encima del
periodo anterior al tratado. Hoy, más de 20 productos agrícolas
mexicanos son altamente demandados en EE. UU. Perú, por su lado, ha
expandido, por cuenta de los TLC, las ventas de productos como
espárragos, alcachofas, páprika, aceitunas y frutas como sandías, uvas,
melones y cítricos.
El TLC con EE. UU. está disparando las importaciones de productos
agrícolas en detrimento del agro colombiano. Falso. Hasta el cierre del
primer trimestre del 2013, las importaciones de productos agrícolas por
parte de Colombia no llegan al 1 por ciento, en comparación con el año
2012. Por ejemplo, si se compara con la producción agrícola nacional,
las importaciones de papa no superaron el 1 por ciento.
El sector agrícola colombino no está blindado en el TLC con EE. UU.
Falso. Los tratados, en lo referente a productos agrícolas sensibles,
tienen largos periodos de adaptación. El sorgo, el maíz, y el arroz, que
fueron bastante debatidos en las negociaciones, tienen más de 10 años
para su gradual liberalización.
Los TLC son promovidos por gobiernos neoliberales. Falso. Los gobiernos
del PRI, en México, el Apra, en Perú, la Concertación, en Chile, el
Partido Socialista Alemán, el Psoe, en España y el Laborismo de Tony
Blair han defendido el libre comercio en su agenda de desarrollo.
Para enfrentar la falsa mitología, vale la pena recordar aquella frase
según la cual ‘todos tenemos derecho a nuestras propias opiniones, pero
no a nuestros propios hechos’.
Iván Duque Márquez
Autor de Pecados monetarios
ivanduquemarquez@gmail.com
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