Resumen de “El Misterio del Capital”
de
Hernando de Soto.
Reproducción exclusivamente con fines académicos.
Prólogo.
Desarrollo
Sustentable es la idea de que el progreso debe satisfacer las necesidades de
quienes viven hoy sin perjudicar a las generaciones que vendrán mañana.
El desarrollo trata
acerca de este tipo de contrato social entre las personas, el cual – cuando
llega a ser captado por la ley – permite a todos los integrantes de la sociedad
cooperar y dividirse el trabajo de manera que el crecimiento se vuelva
sustentable.
Capítulo 1. Los Cinco Misterios del Capital.
Para las cinco
sextas partes de la humanidad, ésta no es la hora del mayor triunfo del
capitalismo sino la de su crisis. Para buena parte del mundo, el mercado que
occidente ensalzó luego de ganar la Guerra Fría ha sido suplantado por la
crueldad de los mercados, la desconfianza respecto del capitalismo circunscrito
a occidente podría resultar la receta para un desastre económico y político.
El Japón sufre su
más prolongado declive desde la Gran Depresión. Los europeos occidentales votan
por partidos que les prometen una “tercera vía” de rechazo a lo que un best seller francés llama L’horrrreur économique.
Los occidentales rara vez reconocen que la falla está en el remedio
mismo y culpan a la falta de espíritu empresarial o la poca vocación de mercado
de los pueblos del Tercer Mundo. La brecha entre occidente y el resto del mundo
es demasiado grande como para una mera explicación culturalista. La gran valla
que impide al resto del mundo beneficiarse del capitalismo es la incapacidad de
producir capital. El capital es la savia del sistema capitalista, el cimiento
del progreso, e irónicamente, es justo aquello que los países pobres del mundo
parecen no poder producir, no importa con cuánto afán su gente practique todas
las demás actividades que definen a una economía capitalista.
La mayoría de los países pobres ya poseen los activos para hacer del
capitalismo un éxito. Pero se trata de una posesión defectuosa: las casas de
los pobres están construidas sobre lotes con derechos de propiedad
inadecuadamente definidos, sus empresas no están constituidas con obligaciones
claras y sus industrias se ocultan donde los financistas e inversionistas no
pueden verlas. En occidente, en cambio, toda parcela de tierra, toda
construcción, toda pieza de equipo o depósito de inventarios está representado
en un documento de propiedad que es el signo visible de un vasto proceso oculto
que conecta a tales recursos con el resto de la economía. Se trata de una
infraestructura legal oculta en las profundidades de sus sistemas de propiedad,
donde ser dueño de un activo no es sino el umbral de los efectos de la
propiedad.
Fue al universalizar la propiedad formal que occidente cruzó la línea
que conducía al éxito capitalista y este dejó de ser un club privado para
volverse una cultura popular, y transformar a los temidos banditti de George Washington en los amados pioneros que la cultura
norteamericana hoy venera.
Son cinco los misterios del Capital:
-
El Misterio de la Información Ausente.
-
El Misterio del Capital.
-
El Misterio de la Lucidez Política.
-
Las Lecciones no aprendidas en la historia de los
Estados Unidos.
-
El Misterio del Fracaso Legal.
Capítulo 2. El Misterio de la Información
Ausente.
En los países del Tercer Mundo, las reglas que rigen la propiedad
varían de barrio en barrio, o incluso de calle en calle. Lo que poseen no está
representado en forma tal que produzca valor adicional. Lo que uno realmente
deja atrás al ver hacia el Tercer Mundo es un mundo donde hay transacciones
legales y obligatorias sobre derechos de propiedad.
a)
Una Revolución Sorpresa.
Antes de 1950 gran parte de los países del Tercer Mundo eran sociedades
agrícolas cuya organización le habría resultado familiar a un europeo del siglo
XVIII. Las teorías en boga sobre el “desarrollo” buscaban traer la modernidad
al campo. No estaba previsto que los campesinos llegaran a las ciudades en pos
del siglo XX. Los recién llegados encontraron un muro impenetrable de reglas
que los marginaban de las actividades sociales y económicas legalmente
establecidas. Era sumamente difícil para estos nuevos citadinos adquirir
viviendas legales, entrar a negocios formales o encontrar un empleo legal.
b)
Los Obstáculos de la Legalidad.
Operar, según el texto de la ley, un pequeño negocio en el Perú tomó
seis horas diarias, y finalmente se inscribió una empresa, 289 días más tarde.
Obtener autorización legal para construir una casa sobre tierra del Estado tomó
seis años y 11 meses, y exigió 207 pasos administrativos en 52 oficinas
gubernamentales. Obtener la titulación legal de ese lote demandó 728 pasos.
Esto explica por qué 4.7 millones de familias egipcias han elegido construir
sus viviendas ilegalmente. Si luego de haber construido su casa, un poblador
considera llegado el momento de volverse un ciudadano respetuoso de la ley y
decide formalizar sus derechos como propietario, se arriesga a que se la
demuelan, a pagar una exorbitante multa y a pasar hasta 10 años a la sombra.
c)
El Sector Subcapitalizado.
En los sectores subcapitalizados del Tercer Mundo y en los países que
han dejado atrás el comunismo bullen el trabajo duro y la inventiva. En 1993 la
Cámara Mexicana de Comercio estimó que había 150000 casetas de venta callejera
en la capital, y unas 293000 más en otros 43 centros urbanos del país. Los
quioscos de México D.F. alineados sobre una calle, sin dejar espacios en las
intersecciones, alcanzarían más de 210 kilómetros de largo. En 1994 el INEGI
estableció el número de “microempresas” informales en todo el país en 2.65
millones.
Entre 1989 y 1994 la actividad en los países que fueron soviéticos pasó
de 12% a 37% de la producción total. En occidente la extralegalidad se percibe
como un tema marginal: mercados negros, pobreza, desempleo, o como un mundo
donde pululan maleantes, individuos siniestros que sólo podrían interesar a la
policía, a los antropólogos y a los misioneros. La única disyuntiva real de los
gobiernos de estos países es incorporar esos recursos económicos a un marco
legal ordenado y coherente, o seguir viviendo en la anarquía.
d)
¿Cuánto Capital Muerto?
Por casi todo el Tercer Mundo son demasiadas las transacciones
extralegales con documentos legales y han convertido en obsoletos los archivos
y los mapas oficiales. Por eso los recursos de la mayor parte de las personas
son invisibles en los financieros y lo comercial.
e)
¿Cuánto vale este Capital Muerto?
En las Filipinas 57% de los habitantes de la ciudad y 67% del campo
ocupan viviendas que son capital muerto[1].
Estos activos no sólo exceden largamente el valor de las propiedades
del gobierno, de las bolsas de valores locales y de la inversión directa
extranjera: además son muchas veces mayores que toda la ayuda concedida por las
naciones avanzadas y todos los préstamos extendidos por el Banco Mundial.
En estos países 85% de los lotes urbanos, y entre 40% y 53% de las
parcelas rurales, están bajo una forma de tenencia tal que los inhabilita para
crear capital. Calculamos que el valor
de los inmuebles en posesión, más no en propiedad legal, de los pobres de los
países del Tercer Mundo y de los que salen del comunismo suma no menos de US$
9.3 millones de millones.
f)
Hectáreas de Diamantes.
Ellos no son el problema, son la solución. En medio de sus propios
barrios populares y barriadas hay, ya que no hectáreas de diamantes, sí
millones de millones de dólares, listos para ser utilizados si sólo logramos
desentrañar el misterio de cómo estos activos pueden ser transformados en
capital vivo.
Capítulo 3. El Misterio del Capital.
En los países en vías de desarrollo y en los que salen del comunismo
los activos sirven sobre todo para propósitos físicos inmediatos. En cambio en
occidente, esos mismos activos llevan además un vida paralela, como capital
externo al mundo físico. El capital muerto existe porque hemos olvidado que
convertir un activo físico en uno generador de capital – usar la casa para
prestarse el dinero que financiará una empresa, por ejemplo – supone un proceso
muy complejo. El capital resulta de descubrir y desencadenar la energía
potencial de millones de millones de ladrillos que los pobres han acumulado en
sus edificaciones.
a)
Claves del Pasado (De Smith a Marx).
En latín medieval “capital” parece haber significado cabeza de vacuno o
de algún otro ganado. Así, el término capital captura la dimensión física de
los activos y también su potencial como generadores de valor excedente.
Los grandes economistas clásicos como Adam Smith y Karl Marx
consideraban al capital el motor de la economía de mercado. El capital era
visto como la parte principal de todo lo económico, el factor preeminente, tal
como aparece en temas capitales, pena
capital, o la capital de un país. Para
Smith la especialización económica – la división del trabajo y el subsiguiente
intercambio de productos de mercado – era la fuente del incremento de la
productividad y por tanto de la “riqueza de las naciones”. Lo que hacía posible
tal especialización e intercambio era el capital, definido por Smith como los
activos acumulados para propósitos productivos. Marx concordaba; para él, la
riqueza que produce el capitalismo se funda en una inmensa acumulación de
mercancía. Smith insistía en que con capital “la misma cantidad de industria
produce una mayor cantidad de trabajo”.
El capital no es el stock de
activos reunidos sino el potencial de
estos activos para desplegar una nueva producción. Jean Baptiste Say decía que
“el capital es por naturaleza siempre inmaterial puesto que no es la materia lo
que hace al capital sino el valor de aquella materia; el valor no tiene nada de
físico”. Este significado esencial del capital se ha perdido para la historia.
Hoy, el capital se confunde con el dinero, que es sólo una de sus muchas formas
de viajar. Es un error asumir que el dinero es lo que finalmente fija el
capital. Como lo señaló Smith, el dinero es la “gran rueda de circulación”,
pero no es el capital, pues el valor
“no puede consistir en aquellas piezas de metal”.
Buena parte del misterio del capital se disipa apenas uno deja de
pensar en “capital” como sinónimo de “dinero ahorrado e invertido”. Los países
del Tercer Mundo y los que salen del comunismo ya saben que inflar sus
economías con dinero no permite generar mucho capital.
b)
La Energía Potencial de los Activos.
Para el ingeniero, el desafío consiste en cómo crear un proceso de conversión que fije el
potencial en una forma capaz de hacer trabajo adicional. El capital, como la
energía, es también un valor suspendido en un estado potencial. Para traerlo a
la vida debemos dejar de mirar a
nuestros activos como lo que son, y empezar a pensar en ellos como lo que podrían ser. No sabemos dónde encontrar
el proceso clave que convierta el potencial económico de una casa en capital.
Esto se debe a que ese proceso clave no fue deliberadamente establecido para
crear capital, sino con el propósito más sencillo de proteger la propiedad
inmueble.
c)
El Proceso de Conversión Oculto de Occidente.
La propiedad formal proporciona el proceso, las formas y las reglas que
fijan activos en condiciones que nos permiten realizarlos como capital activo.
El sistema de propiedad formal es la planta hidroeléctrica del capital. Es el
lugar donde nace el capital.
De lo que carecen los pobres es de un fácil acceso a los mecanismos de
propiedad que les permita aprovechar legalmente el potencial económico de sus
activos para producir, afianzar o garantizar mayor valor en el mercado
ampliado.
Michel Focault escribe que “para descubrir lo que nuestra sociedad
entiende por cordura, acaso debemos investigar lo que viene sucediendo en el
campo de la locura. Y lo que entendemos por legalidad, en el campo de la
ilegalidad. Seis efectos son esenciales para que los ciudadanos puedan generar
capital.
c.1) Efecto n° 1: fijando el
potencial económico de los activos.
El capital nace de representar por escrito las cualidades económica y
socialmente más útiles acerca del
activo, en oposición a los aspectos visiblemente más saltantes del amigo mismo. Es aquí donde el valor
potencial es inicialmente descrito y registrado. Esto significa que una
representación de propiedad formal es algo distinto del activo mismo; no es una
representación de uno o más aspectos físicos de la casa, como lo sería una
fotografía, sino de nuestros conceptos acerca
de la casa, es decir, las cualidades económicas que los seres humanos
atribuimos a la casa. Como descubrió Aristóteles hace 23 siglos, lo que se
puede hacer con las cosas aumenta infinitamente cuando uno centra el
pensamiento en su potencial.
c.2) Efecto n° 2: integrando
la información dispersa a un solo sistema.
Para volver funcional el conocimiento, los países avanzados tuvieron
que integrar en un solo sistema todos los datos sueltos y aislados sobre la
propiedad. El pluralismo jurídico era el estándar en el continente europeo
hasta que fue redescubierta la ley romana en el siglo XIV y los gobiernos reunieron
todas las leyes vigentes en un único sistema coordinado. La integración permite
a los países desarrollados obtener descripciones de las cualidades económicas y
sociales de cualquier activo disponible sin tener que ver el activo mismo.
c.3) Efecto n°3: volviendo
responsables a las personas.
La integración de todos los sistemas de propiedad bajo una sola
actividad formal hizo que la legitimidad de los derechos de los dueños se
desplazara del contexto regional y político de las comunidades al contexto
impersonal de la ley. Que los dueños se liberaran de los restrictivos acuerdos
legales hizo que todos ellos pasaran a ser susceptibles de rendir cuentas a un
sistema legal integrado. Una vez dentro del sistema de propiedad formal, los
propietarios perdieron el anonimato. En verdad los sistemas de propiedad formal
en occidente han sido una bendición a medias. Si bien dieron a cientos de
millones de ciudadanos una ficha para entrar al juego capitalista, lo que daba
sentido a la ficha era que podía ser perdida. Mucho de su poder nace de la
confiabilidad que crea, de los límites que impone, de las reglas que genera, y
de las sanciones que puede aplicar.
c.4) Efecto n°4: volviendo
fungibles los activos.
Uno de los efectos más importantes del sistema de propiedad formal es
transformar activos de menos a más accesibles, para que puedan hacer trabajo
adicional. Las reglas de la propiedad formal exigen activos descritos y
caracterizados de un modo que destaque su singularidad y a la vez señale su
parecido con otros activos, haciendo así más obvias las combinaciones
potenciales. Las representaciones también pueden dividir activos sin tocarlos.
También pueden servir como sustitutos móviles de los activos físicos. Ello
permite a empresarios y propietarios simular situaciones hipotéticas para
explorar otros usos lucrativos de sus activos. Al proporcionar estándares, los
sistemas de propiedad formal occidentales han reducido sustantivamente los
costos de transacción en la movilización y el uso de activos.
c.5) Efecto n°5: personas en
red.
Los sistemas de propiedad formal convirtieron a los ciudadanos de
occidente en una red de agentes comerciales individualmente identificables y
responsables. Esto reduce los riesgos de robo de servicios y también la pérdida
financiera por cobranza de cuentas a personas difíciles de localizar, así como
las pérdidas técnicas por un cálculo incorrecto de las necesidades. Las
edificaciones son siempre las terminales de los servicios públicos. Lo que las
transforma en terminales responsables cuyos
dueños pueden ser obligados a rendir cuentas es la propiedad legal. El sistema
de propiedad legal de un país avanzado ocupa el centro de una compleja red de
conexiones que faculta a los ciudadanos comunes para establecer lazos con el
gobierno y con el sector privado a fin de obtener bienes y servicios
adicionales.
c.6) Efecto n°6: protegiendo
transacciones.
Una razón importante por la cual los sistemas de propiedad formal de
occidente funcionan como una red es que todos los registros de propiedad son
continuamente rastreados y protegidos, mientras van cruzando el tiempo y el
espacio. La seguridad se acentúa a fin de hacer confiables las transacciones
para facilitar que los activos de las personas lleven una vida paralela como
capital.
d)
Capital y Dinero.
Un sistema legal de propiedad bien integrado hace en esencia dos cosas:
primero, reduce tremendamente los costos de informarse sobre las cualidades
económicas de los activos, gracias a que están representados de manera que
nuestros sentidos pueden captarlos rápido; y segundo, facilita la capacidad de
coincidir respecto a cómo usar los activos para aumentar la producción e
incrementar la división del trabajo.
El capital siempre ha estado en el misterio porque, como la energía, es
un concepto que sólo puede ser captado por la mente. La única manera de “tocar”
el capital es a través de un sistema de propiedad que registre sus aspectos
económicos sobre papel, los ancle a un lugar y los asigne a un propietario
específico. Para crear crédito y generar inversión, la gente no grava los
activos físicos mismos sino sus representaciones de propiedad – las
participaciones o los títulos registrados – sometidas a reglas que puedan
hacerse cumplir en todo el país. El
dinero no gana dinero. “El dinero nunca
es creado ex nihilo desde el punto de vista de la propiedad, la cual
siempre debe existir antes de que el dinero pueda empezar a existir.
Si el capitalismo tuviera una mente, estaría localizada en el sistema
legal de propiedad. Pero como casi todas las cosas de la mente, gran parte del
“capitalismo” hoy opera en el nivel subconsciente. Al pedir consejo los países
en desarrollo, se les recomendó imitar las condiciones de vida en el delta:
moneda estable, mercados abiertos y negocios privados, el objetivo de las llamadas
“reformas estructurales y de ajuste macroeconómico”. Imitar el capitalismo a la
altura del delta importando franquicias de McDonald’s o Blockbuster, no basta
para crear riqueza. Se necesita capital, y éste requiere un complejo y poderoso
sistema de propiedad legal que estos países no tienen.
e)
La Campana de Vidrio de Braudel.
La campana de vidrio hace del capitalismo un club privado, abierto sólo
para una minoría privilegiada, y frustra a los miles de millones de personas
que miran este recinto desde fuera. Este apartheid
capitalista continuará inexorablemente hasta que todos enfrentemos el
defecto crítico de los sistemas legales y políticos de muchos países donde se
impide que la mayoría ingrese al sistema de propiedad formal.
Capítulo 4. El Misterio de la Conciencia
Política.
La Organización Internacional de Trabajo informa que, desde 1990, el
85% de todos los nuevos puestos de trabajo en América Latina y el Caribe fueron
creados en el sector extralegal. Pocos parecen advertir que lo que hay es una
inmensa revolución industrial mundial: un gigantesco desplazamiento de personas
que se apartan de la vida organizada a pequeña escala y se dirigen hacia la
vida organizada a gran escala. Una marea humana ha dejado atrás comunidades y
casas aisladas para incorporarse a círculos cada vez más amplios de intercambio
económico e intelectual. Es esta marea la que ha convertido a Yakarta, México
D.F., Sao Paulo, Nairobi, Bombay, Shangai y Manila en megaciudades de diez, 20,
30 millones, y arrollado a sus instituciones políticas y legales. El orden
legal no ha podido seguirle el paso a esta asombrosa revuelta económica y
social, y eso ha forzado a los nuevos migrantes a inventar sustitutos
extralegales de la ley establecida.
La actitud empresarial triunfó en occidente porque la ley integró a
todos bajo un solo sistema de propiedad, dándoles los medios para cooperar y
producir grandes cantidades de valor excedente en un mercado expandido.
La propiedad obedece a lo que se conoce como la Ley de Metcalfe, según
la cual “el valor de una red – definido como su utilidad para una población –
es más o menos proporcional al número de usuarios al cuadrado”. Como las redes
de computadoras, que existieron por años antes de que a alguien se le ocurriera
interconectarlas, los sistemas de propiedad se vuelven tremendamente poderosos
conectados a una red mayor. Sólo entonces el potencial de un derecho de
propiedad particular deja de estar limitado a la imaginación del propietario,
de sus vecinos o sus conocidos, y pasa a responder a una red mayor formada por
otras imaginaciones.
Los países más pobres carecen de instituciones que integren a los
migrantes en el sector formal, fijen sus activos en formas fungibles, vuelvas a
los dueños agentes responsables y les aporten dispositivos de conexión y
apalancamiento que, a su vez, les permitan interfaces productivas y generar
capital dentro de un mercado legal más amplio. La ceguera política consiste en
ignorar que el crecimiento del sector extralegal y el colapso del orden legal
en última instancia obedecen a un gigantesco movimiento de personas que se
apartan de la vida organizada en pequeña escala y van en busca de una vida
organizada en un contexto más amplio. Lo que no advierten los líderes
nacionales es que las personas se organizan de modo espontáneo en grupos
independientes extralegales hasta que el gobierno pueda aportar un sistema
único de propiedad legal.
Hay dos puntos ciegos: primero, la mayoría de nosotros no advertimos
que el salto en la población extralegal del mundo de los últimos 40 años ha
generado una nueva clase empresarial con sus propios acuerdos legales; y
segundo, es que pocos reconocen que los problemas a los que se enfrentan no son
nuevos. La migración y la extralegalidad que hoy plagan las ciudades del Tercer
Mundo y de los países que salen del comunismo son versiones cercanas de la
experiencia de los países adelantados de occidente durante su propia revolución
industrial.
a)
Punto Ciego 1: la vida fuera de la Campana de Vidrio hoy.
Empezamos a intuir que una pujante, independiente y oficialmente
invisible economía extralegal estaba vibrando en las ciudades de todo el mundo
en vías de desarrollo. En Brasil, por ejemplo, la industria de la construcción
registró sólo un 0.1% de crecimiento en 1995; sin embargo las ventas de cemento
durante los primeros meses de 1996 crecieron casi 20%. La explicación de esta
aparente anomalía, según el análisis del banco Deutsche Morgan Grenfell, fue
que del 60 al 70% de la construcción de la región nunca ingresaba a los
registros.
a.1) Ciudades que Crecen.
En México, el CEESP estimó en 1987 que el sector informal generaba
actividad económica por valor de 28 a 39% del PIB mexicano. También estimó que
en 1993 las personas en el “sector informal no registrado” eran ocho millones
de una fuerza de trabajo total de 23 millones. “Por cada negocio formal, hay
dos informales”, dice Antonio Montiel Guerrero, presidente de la Cámara de
Comercio de Pequeños Servicios y Turismo de la Ciudad de México, CACOPE. “En el
D.F. hay una 350,000 pequeñas empresas informales para una población total de
unos ocho millones.
Las zonas extralegales de los países en vías de desarrollo se
caracterizan por sus viviendas modestas hacinadas en los perímetros de las
ciudades, en medio de ellas hay un sinnúmero de talleres, ejércitos de
buhoneros que pregonan sus mercancías por las calles e innumerable
entrecruzamiento de microbuses.
a.2) La Marcha a las
Ciudades.
La explicación más frecuente sobre la corriente migratoria en los
países en vías de desarrollo apunta a la mejora de los caminos. Los nuevos
medios de comunicación aportaron un incentivo adicional. La radio, sobre todo,
despertó expectativas de aumento en el consumo y en los ingresos. Otro factor
decisivo fue la crisis agrícola, así como el problema de los derechos de
propiedad en el campo. Otro poderoso imán fue la menor mortalidad infantil en
la mayoría de las grandes ciudades. Los mejores salarios en las ciudades
también fueron un incentivo importante. La vida en las lejanas ciudades no sólo
parecía mejor; lo era.
Hasta el crecimiento de las burocracias nacionales resultó un incentivo
para la migración. Por la centralización del poder en manos de funcionarios
estatales, casi todas las oficinas facultadas para dar consejo, atender
solicitudes, expedir permisos o proveer puestos de trabajo estaban en las
ciudades.
a.3) Los pobres a su casa.
En las ciudades los migrantes encuentran un mundo hostil. Virtualmente
todo país en desarrollo o que salía del comunismo mantenía programas de
desarrollo para llevar la modernidad al campo. La mayor hostilidad hacia los
migrantes procedía del sistema legal. Mientras los agricultores permanecieran
en su sitio, la discriminación legal implícita no era perceptible. Pero una vez
instalados en las ciudades, experimentaron el apartheid de la ley formal. De pronto la campana de vidrio se hizo
visible. Si volverse legal tiene costos, es inevitable que también los tenga
permanecer al margen de la ley. Descubrimos que operar fuera del trabajo y la
empresa legales era sorprendentemente caro. Al no poder conseguir dinero para
la inversión, los migrantes no podían lograr economías de escala o proteger sus
innovaciones mediante regalías o patentes.
a.4) Creciente
Extralegalidad.
La población de la mayoría de las ciudades del Tercer Mundo se a
cuadriplicado o más en las últimas décadas. En 2015 más de 50 ciudades en los
países en vías de desarrollo tendrán cinco o más millones de personas, gran
parte de ellas viviendo y trabajando fuera de la ley. Según la mayoría de los
estimados, en el mundo en vías de desarrollo el sector extralegal aloja de 50 a
75% de los trabajadores y representa entre un quinto y más de dos tercios de la
producción total del Tercer Mundo. La propiedad inmueble constituye el 50% de
la riqueza nacional de los países avanzados; en los países en vías de
desarrollo la cifra está más cerca de los tres cuartos.
a.5) Los extralegales han
llegado para quedarse.
Los acuerdos extralegales que se arman son obligaciones explícitas
entre ciertos miembros de la sociedad para dar seguridad a sus propiedades y
actividades. Combinan reglas selectivamente tomadas del sistema legal oficial,
improvisaciones ad hoc y costumbres
traídas de sus lugares de origen o ingeniadas localmente y todo eso lo mantiene
junto un contrato social que la comunidad sostiene como un todo y que es
impuesto por las autoridades que la propia comunidad ha seleccionado. Los
acuerdos extralegales tienen la desventaja de no estar integrados al sistema de
propiedad legal y por tanto no son fungibles ni adaptables a la mayoría de las
transacciones, no están conectados al circuito financiero y de inversiones y la
responsabilidad de sus miembros ante las autoridades no excede el ámbito de su
propio contrato social.
La extralegalidad rara vez tiene una intención antisocial. Los
“crímenes” que comenten los extralegales buscan alcanzar metas tan cotidianas
como la construcción de una casa, el suministro de un servicio o el desarrollo
de un negocio. Lejos de ser causa del desorden, este recurso a un sistema de
normas extralegales es la única manera que tienen los pobladores de regular sus
vidas y transacciones. Por lo tanto nada puede tener más contenido social que
la extralegalidad. Si bien sus “leyes” pueden estar fuera de la ley formal,
ellas son, en conjunto, las únicas leyes con las que están cómodas estas
personas. Este es el contrato social por el cual viven y trabajan.
“Lo extraordinario no es tanto la pobreza misma, sino más bien la
habilidad de estas personas para sobrevivir a pesar de ella”
a.6) Es una vieja historia.
Si la ley escrita está en conflicto con las leyes por las que se rigen
los ciudadanos, no tardará en aparecer el descontento, la corrupción, la
pobreza y la violencia. La única pregunta que queda es cuán pronto empezarán
los gobiernos a legitimar estos activos extralegales integrándolos a un marco
legal ordenado y coherente. La alternativa es perpetuar la anarquía legal en la
que el sistema oficial de derechos de propiedad compite en todo momento con el
extralegal. La extralegalidad masiva no es un fenómeno nuevo sino algo que
aparece cada vez que los gobiernos no logran conciliar la ley con la manera en
que la gente vive y trabaja.
b)
Punto Ciego 2: La vida fuera de la Campana de Vidrio antaño.
b.1) El desplazamiento a las
ciudades.
En vez de adaptarse a la nueva realidad urbana, los gobiernos
intentaron eliminarla (en el Siglo XVI) mediante más leyes y reglamentos. Más
normas supusieron más infracciones, y pronto hubo nuevas leyes para enjuiciar a
quienes habían quebrantado las antiguas. Los juicios proliferaron; el
contrabando y la falsificación campeaban. Los gobiernos recurrieron a la
represión violenta.
b.2) El surgimiento de la
extralegalidad.
Adam Smith comentó en una oportunidad que “si uno desea que su trabajo
sea ejecutado de modo aceptable debe encargarlo en los suburbios (antiguos
núcleos extralegales) donde los trabajadores, al no tener ningún privilegio
exclusivo, no cuentan sino con su carácter, y luego uno debe colarlo a la
ciudad como pueda”. A mediados del Siglo XVIII, las penas al público francés
por fabricar, importar o vender algodón estampado iban desde la esclavitud y la
cárcel hasta la muerte. Los extralegales no se inmutaban. Heckscher estima que
en un periodo de diez años en este siglo los franceses ejecutaron a más de
1,600 contrabandistas y fabricantes clandestinos por la producción ilegal o la
importación de percal estampado. Mayor aun fue el número de sentenciados a
galeras o castigados de otras formas. Sólo en el pueblo de Valence 77
extralegales fueron colgados, 58 fueron quebrados en la rueda de tormento, 631
fueron sentenciados a galeras. La piedad de las autoridades sólo alcanzó para
liberar a un único extralegal.
b.3) El desmoronamiento del
antiguo orden.
Las industrias extralegales eran más eficientes y exitosas. Era
ampliamente reconocido que la industria textil algodonera había florecido por
no estar tan estrictamente regulada como la industria de la lana.
En los países que el Estado proscribía y enjuiciaba a los empresarios
extralegales en vez de adecuar el sistema para que absorbiera a sus empresas,
no sólo se retardó el progreso económico, sino que aumentó el desorden, lo cual
desembocó en la violencia. Las expresiones más conocidas fueron la Revolución
Francesa y la Revolución Rusa.
A fines del Siglo XVIII todo el aparato legal se había debilitado y en
algunos países ya era completamente corrupto.
b.4) Finalmente: 300 años
después.
Durante el siglo XIX y principios del XX, en la mayoría de los países
de Europa occidental la ley empezó a adaptarse a las necesidades de la gente
común, sus expectativas sobre los derechos de propiedad incluidas. Los
políticos finalmente comprendieron que el problema no era la gente sino la ley,
que estaba desalentando e impidiendo a las personas volverse más productivas.
Capítulo
5. Las Lecciones no Aprendidas de la Historia de los Estados Unidos.
Mi inquietud primordial no eran los derechos de propiedad per se sino los “metaderechos”: el
acceso o el derecho a los derechos de propiedad. Los expertos en propiedad no
pudieron decirme cómo hacer para que quienes poseen activos en virtud de
acuerdos exralegales entren al sistema de propiedad legal. ¿Cómo se les da a
las personas derecho a los derechos de propiedad? Llegué a la fundamental
conclusión de que la transición a los sistemas integrados de propiedad legal
tenían que ver poco con la tecnología. El cambio crucial iba más bien por el
lado de la adaptación de la ley a las necesidades sociales y económicas de la
mayoría de la población. Los países occidentales fueron capaces de reconocer,
paulatinamente, que los contratos sociales nacidos fuera de la ley oficial eran
una fuente legítima de normatividad y encontraron maneras de absorber estos
contratos.
Me centraré en los Estados Unidos, porque hace más de 150 años también
eran un país del Tercer Mundo. Los gobiernos y los poderes judiciales de los
jóvenes estados de la Unión, aun no muy unidos en los aspectos legales,
intentaban lidiar con la ley y el desorden de los migrantes, los invasores, los
buscadores de oro, las bandas armadas, los empresarios legales, y el resto de
los pintorescos personajes que hicieron a la colonización del oeste
estadounidense tan salvaje y, aunque sólo sea desde una mirada retrospectiva,
tan romántica.
La ley se mantiene viva en virtud de su contacto con contratos sociales
pactados entre gente real y sobre el terreno.
a)
El paralelo con la historia de Estados Unidos.
Los especialistas en propiedad han escrito muy poco de utilidad acerca
del tránsito de los derechos extralegales a un sistema de propiedad legal
integrado. Puede haber varias razones para esto: 1) el proceso histórico no ha
concluido; 2) la propiedad ha sido tradicionalmente considerada desde la
perspectiva de los países avanzados. Gran parte de la floreciente bibliografía
actual sobre la propiedad da por sentada su génesis
occidental; 3) lo complicado que resulta seguir el hilo de la historia.
b)
Dejando atrás la antigua ley británica.
El siglo XVI vio los comienzos de una migración sin precedentes de
europeos occidentales a las costas de toda América. El sistema legal jugaba un
papel prominente en la solución de conflictos que tales iniciativas (las leyes
que habían traído los europeos de sus tierras) invariablemente producían. En
efecto, la ley “iba a todas partes” en la Norteamérica británica, dado que “los
primeros gobiernos coloniales estaban basados en documentos legales”. Al
principio, los colonos intentaron poner orden mediante las doctrinas de la ley
de propiedad inglesa. Pero el derecho jurisprudencial (common law) inglés, entonces producto de una sociedad que
concentraba la propiedad de la tierra en una pequeña casta privilegiada, no
había previsto una sociedad formada por grupos que luego de migrar a un nuevo
ámbito geográfico y social se veían obligados a generar nuevas formas de acceso
a la sociedad. Las dificultades para
compensar la variación del meridiano en Norteamérica solían generar denuncios
de propiedad traslapados, hasta que en 1763 John Winthrop IV creó una tabla de
variaciones para la agrimensura. “Las cortes a menudo apelaban a las costumbres
de la ciudad local y las transformaban en un nuevo concepto de leyes para
estabilizar los acuerdos sobre tierras”.
c)
Una temprana tradición estadounidense: invadir tierras.
En los Estados Unidos, donde no había resistencia inicial y más bien sí
muchas oportunidades, la invasión de tierras disponibles pronto se volvió
práctica común. La invasión de tierras es más antigua que la nación misma.
Entre 1764 y 1769 fue concedida en 131 casos la condición de pueblo urbano a más
de seis mil grupos selectos de individuos. La oficina de tierras (de
Pensilvania) pasó por alto o permitió muchos usos que no podía impedir, y así
surgieron, además de los derechos convencionales de la oficina, muchos géneros
locales particulares de titulación de tierras.
d)
El nuevo contrato social: “Los derechos de Tomahawk”
Los invasores empezaron a inventar sus propias formas extralegales de
titulación de propiedad conocidas como “derechos tomahawk”. Estos derechos se
obtenían desbrozando unos árboles cerca del nacimiento de un curso de agua y
marcando la corteza de uno o más de ellos con las iniciales de la persona que
había hecho la mejora. Es significativo que estos derechos extralegales fueran
comprados, vendidos y transferidos como si se tratase de títulos oficiales.
e)
Matando al alguacil.
Los migrantes empezaron a establecer linderos, a roturar los campos, a
construir casas, a transferir tierras y a establecer crédito mucho antes de que
los gobiernos les hubieran conferido el derecho a hacerlo. De 1763 a 1768 la
Asamblea de Pensilvania intentó incluso impedir invasiones bajo “pena de
muerte”, mientras que el gobernador William Penn ordenaba a los soldados
desalojar a los colonos ilegales. A pesar de estas medidas, el número de
invasores se duplicó.
f)
El salto legal: “Derecho preferente de compra”.
La novedad jurídica de permitir a un colono comprar la tierra mejorada
por él antes de ponerla en venta pública era conocida como “derecho preferente
de compra”, un principio que luego sería clave para integrar los acuerdos de
propiedad extralegales en la ley estadounidense de los siguientes 200 años.
g)
Más obstáculos legales: más extralegales.
A partir de 1784 el Congreso de los estados recién confederados (aunque
aun no unidos constitucionalmente) empezó a formular planes para restringir el
acceso y los derechos de patrimonio nacional. La decisión más trascendente fue
la conversión final en estados con los mismos derechos y privilegios que los 13
originales de los asentamientos del territorio del noroeste. En las dos décadas
que siguieron a su instalación en virtud del Artículo Primero de la
Constitución de los Estados Unidos, el Congreso fue un tenaz opositor de los
residentes ilegales sobre patrimonio público. Además, en los primeros tiempos,
los Estados Unidos contaban con limitados recursos financieros y tenían que
recurrir a concesiones de tierra para compensar a ciertos sectores de la
población. Diversos historiadores perciben que al expedir “vales de tierras”,
que han sido descritos como “los cupones de comida del siglo XIX” – papel
cambiable por tierras –, el gobierno fomentó la ilegalidad y las invasiones.
Por cada 100 soldados que habían recibido vales de tierras, 84 habían vendido
sus derechos en el mercado negro. Los esfuerzos del gobierno federal por
construir un sistema de tierras ordenado no pudieron imponerse al deseo de la
gente común de hacer valer sus derechos frente al patrimonio nacional.
h)
El páramo legal o un choque de sistemas legales.
A principios del siglo XIX el sistema de propiedad de los Estados
Unidos estaba descoyuntado. Combinado con las “costas judiciales y los altos
intereses del capital prestado”, la inadecuación de la ley formal era una
“constante amenaza a la seguridad de las inversiones y mantenía a los litigantes
en continua agitación”. Entre 1785 y 1890 el Congreso de los Estados Unidos
aprobó más de 500 leyes diferentes para reformar el sistema de propiedad,
manifiestamente basadas en el ideal jeffersoniano de poner propiedad en manos
de ciudadanos privados. Pero los complicados trámites asociados a estas leyes a
menudo alejaban esta meta. Las leyes de los Estados Unidos se habían vuelto
engorrosas al grado de constituir un importante obstáculo para los colonos
deseosos de garantizar sus derechos de propiedad y salir de su condición de
“invasores”. No les quedó más alternativa que empezar a diseñar sus propias
“leyes”, en especial las de propiedad, fusionando la ley inglesa, las
tradiciones legales surgidas de suelo americano y su propio sentido común.
i)
El esfuerzo del Estado por retirar la campana de vidrio.
A los políticos estadounidenses les quedaban tres opciones. Podían
seguir intentando cerrarles el paso a los extralegales o ignorarlos, haciendo
concesiones a regañadientes. O podían levantar la bandera de los derechos
extralegales. La expansión de los derechos de ocupación – que reconocían un
derecho de tierra en virtud de las mejoras realizadas sobre ella – por todos
los Estados Unidos durante los primeros 60 años del siglo XIX, sugiere que los políticos
tomaron cada vez más este último camino. La historia de la adopción de las
leyes de ocupación de tierras en los Estados Unidos es la historia del
surgimiento de los extralegales como una fuerza política.
Con el tiempo, ya no eran los despreciables criminales que descremaban
las tierras de la nación, ahora eran “nobles pioneros” que ayudaban a
desarrollar al país. Y también eran, por supuesto, votantes en potencia.
j)
Los esfuerzos federales por retirar la campana de vidrio.
Entre 1834 y 1856 Missouri, Alabama, Arkansas, Michigan, Iowa,
Missisippi, Wisconsin, Minnesota, Oregon, Kansas y California adoptaron leyes
de ocupación similares a la de Kentucky (pionero en la retirada de la campana
de vidrio) en el sentido de rechazar a la Corte Suprema en Green vs Biddle (un juicio muy nombrado entre un legal y un
extralegal, luchando ambos por el derecho de propiedad de un mismo activo).
“...
quien por su iniciativa e industria ha creado para sí mismo y su familia un
hogar en medio del descampado, y amerita recompensa. Él ha brindado facilidades
a la venta de tierras públicas y ha traído a competencia tierras que de otra
manera no hubieran merecido precio alguno y para las cuales no hubiera habido
postores, de no ser por las mejoras que él hizo”. Messick, “A history of preemption”, p.17.
Miembros del Congreso empezaron a redactar layes que abrieron el camino
para la asimilación de los acuerdos de los colonos al sistema legal. En 1830 se
aprobó una ley general de derecho preferente de compra que se aplicaba “a todo
colono u ocupante de tierras públicas... que se encuentre ahora en
posesión y cultive cualquier parte de
ellas, en el año un mil ochocientos veintinueve”. Un invasor podía reclamar 160
acres de tierra, incluido las tierras que él había mejorado, por US$1.25 el
acre.
k)
Los esfuerzos extralegales por retirar la campana de vidrio.
Dos ejemplos importantes ilustran la emergencia de organizaciones
extralegales para la protección de derechos de propiedad extralegalmente
adquiridos: las asociaciones de denuncios que proliferan por todo el oeste
medio estadounidense durante la primera mitad del siglo XIX y los distritos
mineros que saturaron el oeste tras el descubrimiento de oro en California. Lo
que nos interesa en las asociaciones de denuncios y en las organizaciones
mineras es cómo demuestran que los grupos extralegales jugaron un importante
papel en la definición de los derechos de propiedad en los Estados Unidos y en
la agregación de valor a la tierra. Aunque técnicamente eran transgresores del
patrimonio público, estos invasores poseían, en palabras del historiador Donald
Pisanim una “mentalidad legal enraizada en la convicción de que... el pueblo
tiene mayor derecho a definir e interpretar las normas que los expertos
legales.
k.1) Las asociaciones de
denuncios.
Las asociaciones de denuncios en el oeste medio fueron originalmente
formadas por colonos para proteger sus derechos contra los especuladores o los
invasores de denuncios. Lo típico era que las asociaciones de denuncios
proveyeran una suerte de debido proceso legal, al convocar a un jurado – o a
compañeros denunciantes – para decidir en los casos de invasión de denuncios.
k.2) Las organizaciones de
mineros.
El 24 de enero de 1848 James Marshall y un grupo de indígenas y mormones
descubrieron oro a lo largo del río Americano en California. Este
descubrimiento “desató lo que acaso fue la mayor migración humana voluntaria en
la historia del mundo hasta entonces, precipitada por la fiebre del oro en
California. San Francisco se volvió una ciudad fantasma de la noche a la
mañana”. Un año después había 100.000 mineros en California; dos años más
tarde, casi 300.000. Lo mineros formaron organizaciones para normar sus
derechos extralegales y estipular las obligaciones de cada minero individual
respecto de las tierras invadidas. Estos contratos de asentamiento eran
conocidos como “reglamentos distritales mineros”. En los años que siguieron al
descubrimiento del oro, California tuvo unas 800 jurisdicciones independientes,
cada una con sus propias normas. Cada jurisdicción debía su legitimidad y
fuerza inicial al consenso de sus miembros.
En 1861 un magistrado de la Corte Suprema de California comentó acerca
de la legitimidad de los acuerdos extralegales de los mineros en Gore vs McBreyer: “es suficiente que los
mineros se pongan de acuerdo – ya sea en reuniones públicas o luego de la
debida notificación – respecto a sus leyes locales, y que éstas sean
reconocidas como normas del vecindario, a menos que se demuestre algún fraude u
otra causa parecida para rechazar estas leyes”. En 1866 el Congreso por primera
vez declaró las tierras mineras del país oficialmente abiertas a la explotación
por parte de los ciudadanos de los Estados Unidos, 18 años después de la
primera oleada de mineros en pos del oro en las tierras federales de
California. De esa manera, la legislación de 1866 no sólo reconoció la
legitimidad de los contratos sociales nacidos fuera de la ley oficial sino
además incorporó de manera efectiva principios y derechos obtenidos por colonos
mediante el derecho preferente de compra y los denuncios de asentamientos.
l)
Lo relevante para los países del Tercer Mundo y los que salen del comunismo.
No fue tarea fácil, rápida ni libre de violencia. Pero la experiencia
estadounidense es muy parecida a la que sucede hoy en el Tercer Mundo y en los
países que salen del comunismo: la ley oficial no ha sido capaz de avanzar al
ritmo de la iniciativa popular y el gobierno ha perdido control. La principal
lección es no actuar como si los acuerdos extralegales no existieran ni tratar
de erradicarlos. Intentarlo sin una estrategia que los canalice hacia el sector
legal es descabellado, sobre todo en el mundo en vías de desarrollo donde, como
se vio en el capítulo 2, el sector extralegal hoy comprende a la mayoría de las
poblaciones de gran parte de los países y suma millones de millones de capital
muerto. La experiencia estadounidense demuestra que esta es una triple tarea:
debemos encontrar los verdaderos contratos sociales sobre la propiedad, integrarlos
a la ley oficial y diseñar una estrategia política que haga posible la reforma.
Cómo pueden los gobiernos enfrentar estos desafíos es el tema del próximo
capítulo.
Capítulo 6. El Misterio del Fracaso Legal: por
qué la ley de propiedad no funciona fuera de occidente.
Los gobiernos de los países en vías de desarrollo ya llevan 180 años
pugnando por abrir sus sistemas de propiedad a los pobres. ¿Por qué han
fracasado? Porque suelen actuar guiados por cinco errores básicos de concepto:
-
Todo el que se refugia en los sectores extralegal o
subterráneo lo hace para evitar pagar impuestos.
-
No hay tenencia legal de activos inmobiliarios
porque estos no han sido adecuadamente mapeados y registrados.
-
Basta con emitir leyes preceptivas (normas que
buscan la obligatoriedad) sobre la propiedad y a la vez los gobiernos pueden
ignorar los costos de acatar tales leyes.
-
Los acuerdos extralegales o “contratos sociales”
existentes pueden ser ignorados.
-
Es posible cambiar ideas tradicionales sobre la
propiedad sin liderazgo político.
Liberarse de los costos y las molestias del sector extralegal suele
compensar la aparición del pago de impuestos. Esté uno dentro o fuera de la
campana de vidrio, acabará pagando ya sea al Estado en forma de impuestos o al
mercado negro en forma de sobornos o soportando enormes ineficiencias. La
subcapitalización, la posesión informal y la vivencia ilegal del mundo no
occidental no se deben a una falta de tecnología avanzada en información y
mapeo. Crear un contrato social nacional sobre propiedad supone comprender los
procesos psicológicos y sociales – las creencias, los deseos, las intenciones,
las costumbres y las reglas – que hay en estos contratos sociales locales y
luego usar los instrumentos que facilita el derecho profesional para tramarlos
en un solo contrato social formal nacional. Toda la agrimensura y el mapeo de
mundo no pueden lograr el objetivo. No hay esfuerzo informático capaz en sí
mismo de darles a los activos una forma que les permita ingresar a mercados
ampliados y pasar a ser capital.
El ordenamiento legal oficial tiene que interactuar con acuerdos
extralegales de fuera de la campana de vidrio para crear un contrato social
sobre propiedad y capital. ¿Significa eso que los abogados deben liderar el
proceso de integración? No, llevar a cabo cambios jurídicos de primera magnitud
es responsabilidad de los políticos, por diversos motivos: 1) no tanto
perfeccionar los derechos existentes sino darles a todos el derecho a tener
derechos de propiedad “metaderechos”; 2) subir a bordo a personas bien
conectadas y acaudaladas no requiere abogados fieles a sus clientes, sino
políticos comprometidos con el servicio al pueblo. 3) la creación de un sistema
integrado no supone leyes y reglamentos buenos sobre el papel sino más bien normas
arraigadas en las creencias de la gente y por tanto con más posibilidades de
ser obedecidas e impuestas. 4) impulsar a las economías subterráneas hacia la
legalización es una operación de marketing político de primera magnitud. Sin
éxito en estos frentes jurídico y político, no hay país capaz de superar el apartheid legal entre quienes pueden
crear capital y quienes no.
a) Parte I: El desafío Jurídico.
Como están las cosas, crear un sistema integrado de propiedad en países
del Tercer Mundo y en los que salen del comunismo resulta imposible. Pasaba por
los campos de arroz sin preocuparme por dónde estaban los linderos de las
propiedades. Pero los perros lo sabían. Cada vez que cruzaba de una finca a
otra, ladraba un perro distinto. Aquellos perros de Indonesia ignoraban el
derecho formal, pero tenían claro cuáles activos controlaban sus amos. “¡Jukum Adat!” (la ley del pueblo).
a.1) El desplazamiento desde
un sistema de propiedad precapitalista hasta uno capitalista.
Las ineficiencias de los mercados en el Tercer Mundo tienen mucho qué
ver con la fragmentación de sus acuerdos sobre propiedad y con la carencia de
representaciones estándar. Para crear una economía de mercado moderna se
necesitan estándares comunes precisados en un único cuerpo de normas.
a.2) El fracaso de la ley
preceptiva.
Un amplio espectro de tratados internacionales contemporáneos – desde
la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, 1948, y el Catecismo de la
Iglesia Católica, hasta el Convenio n.° 169 de la Organización Internacional
del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales, 1989 – insiste en la propiedad
como un derecho humano básico y permanente. El derecho internacional considera
a los derechos de propiedad de los individuos más sagrados incluso que los
derechos soberanos de los Estados.
En el Tercer Mundo la mayoría de los procedimientos legales para crear
propiedad formal no contienen los mecanismos necesarios para identificar y
formalizar las pruebas extralegales de las que los pobres podrían valerse para
convalidar su propiedad. Además, debido a que las transferencias extralegales
de dominio no se documentan ni se registran en un sistemas estándar, no es
posible establecer con facilidad las cadenas de título con que en occidente se
determinan rigurosamente y a escala nacional los derechos de propiedad. Cuando la gente finalmente obtiene algo en
propiedad, lo hace con sus propias ideas sobre cómo usarlo e intercambiarlo. Si
el sistema legal no satisface las necesidades y ambiciones de las personas,
éstas abandonarán el sistema en bandadas. Las inconducentes agendas políticas
de tipo “izquierda vs derecha” tienen muy poca relevancia para las necesidades
de los pobres en los países en vías de desarrollo. Esta gente no se mandó mudar
de la ley porque ella los hubiera privatizado o colectivizado sino simplemente
porque ella no contemplaba sus necesidades, las cuales pueden ser muy variadas.
El problema está en que cuando los gobiernos deciden asegurarles los
derechos de propiedad a los pobres, se comportan como si estuvieran viajando a
un lugar donde les espera un vacío de propiedad, como si se estuvieran posando
sobre la luna. Presuponen que sólo tienen que llenar este vacío con legislación
perceptiva. Pero en casi todos los casos no hay tal vacío.
a.3) Arraigando la
legislación en el contrato social.
Como nos lo ha recordado Richard Posner, la propiedad es una
construcción social. Esto significa que los acuerdos sobre propiedad funcionan
mejor cuando las personas han alcanzado un consenso acerca de cómo ser dueños
de activos y sobre las reglas que rigen su uso y su intercambio. La noción de
que las leyes son exitosas cuando se apoyan en contratos sociales se remonta a
Platón, para quien la legitimidad debía estar fundada sobre algún tipo de
contrato social . hasta Immanuel Kant, en sus pronunciamientos contra John
Locke, escribió que la verdadera condición de dueño precedía de un contrato
social; todo derecho de propiedad surge del reconocimiento social de la
legitimidad de un reclamo.
La única manera de integrar estos contratos sociales en un sistema de
propiedad formal es construir una estructura jurídica y política, un puente, si
se quiere, tan sólidamente anclado en los propios acuerdos extralegales como
para que las personas lo crucen gustosas e ingresen a este nuevo contrato
social que las incluirá a todas. Pero este puente ha de ser tan sólido que no
se raje y lance a todos en estampida de vuelta a los acuerdos extralegales; un
puente tan amplio que nadie se caiga de él.
“La ley se eleva a partir de las estructuras y costumbres de la
sociedad entera y a la vez desciende a partir de las políticas y los valores de
quienes gobiernan a la sociedad. La ley ayuda a integrar ambos movimientos”.
a.4) La solidez de los
contratos sociales precapitalistas.
Un jurista ha señalado que “hoy occidente se confía en que sólo a
través de leyes dictadas por los gobiernos se consigue el orden, pero ese no es
un patrón histórico”. La coexistencia de diversas normatividades dentro de un
mismo país no es nada nuevo. Para defender sus vulnerables derechos de
propiedad frente a los demás, los pobres tuvieron que ingeniar sus propias
instituciones extralegales. No es su propia mente la que le confiere a usted
derechos exclusivos sobre un determinado activo sino otras mentes que piensan
acerca de sus activos en el mismo sentido en que lo hace usted. Una vez que los derechos a la tierra han sido
creados extralegalmente, los protagonistas forman instituciones para
administrar el contrato social que han forjado: las organizaciones informales
de empresas y de vivienda sesionan de manera regular, toman decisiones,
obtienen y supervisan inversiones en infraestructura, monitorean procedimientos
administrativos y emiten credenciales. Pero el rasgo más saltante de estas
instituciones en todo el mundo es su deseo de integrarse al sector formal.
a.5) Escuchando ladrar a los
perros.
Al gobierno le toca descubrir cuáles son esos acuerdos extralegales y
luego encontrar maneras de integrarlos al sistema formal de propiedad. Años de
viajes a muchos países me han convencido de que la mayoría de los contratos
sociales extralegales sobre propiedad es básicamente similar a los contratos
sociales nacionales de los países occidentales. Un problema con los contratos
sociales extralegales es que sus representaciones de propiedad no están
suficientemente codificadas ni son lo bastante fungibles como para tener una
amplia gama de usos fuera de sus propios parámetros geográficos. Los sistemas
extralegales de propiedad son estables y tienen sentido para los miembros de un
grupo, pero no son operativos en niveles sistémicos más complejos y carecen de
representaciones que les permitan interactuar fluidamente.
a.6) Decodificando la ley
extralegal.
La única manera de encontrar el contrato social extralegal de la
propiedad en un área dada es contactarnos con quienes viven y trabajan allí.
Una vez que el gobierno aprenda a encontrar representaciones extralegales y a
echarles mano, habrá ubicado el hilo de Ariadna que conduce al contrato social.
Un sistema de representaciones es el resultado del consenso respetado al que un
grupo específico de personas ha llegado acerca de quién posee cuál propiedad y
qué es lo que cada propietario puede hacer con ella. cuando los gobierno
obtienen prueba documental de las representaciones, pueden luego
“desconstruirlas” para identificar las normas y los principios que constituyen
el contrato social que las respalda. Entonces los reformadores tendrán las
piezas más relevantes de la ley extralegal. La siguiente tarea es codificarlas:
organizarlas en normas formales temporales para que puedan ser examinadas y
comparadas con las normas vigentes legales.
Comparar los códigos extralegales con los legales permite a los líderes
del gobierno ver cómo hacer que encajen entre sí y luego crear un marco
normativo común para la propiedad. Esta es la manera como los países en vías de
desarrollo y los que salen del comunismo pueden enfrentar el desafío
legal. La implementación de la reforma
legal significará meterse con el status
quo. Eso lo convierte en una tarea política de primera magnitud.
b) Parte II: El Desafío Político.
¿Por qué se precisa una estrategia política hoy? ¿quién podría estar en
contra de eliminar un apartheid legal
tan obviamente injusto? Siempre una diminuta y poderosa minoría intuirá que la
reforma puede perturbar sus nichos, y se resistirá en silencio y con insidia.
Para tener éxito, debe estar al timón un presidente o primer ministro que sea
más que un mero tecnócrata y que haga de la formalización un pilar de la
política gubernamental. Un líder tiene que hacer por lo menos tres cosas:
asumir la perspectiva de los pobres, cooptar a la élite y hacerles frente a las
burocracias jurídicas y técnicas que hoy por hoy custodian la campana de
vidrio.
b.1)Asumiendo la perspectiva
de los pobres.
Para ganar, él o ella tendrá que obtener los datos necesarios para
construir un caso con poderosos argumentos. Lo cual incluye llevar a cabo una
investigación original: los reformadores tienen que meterse en el pellejo de lo
pobres y caminar sus calles. Las estadísticas oficiales no contienen la
información que ellos necesitan. Los datos y las cifras sólo pueden ser vistos
desde fuera de la campana de vidrio. Gran parte de los datos convencionales que
se manejan en la sociedad formal refleja los intereses de quienes, como los
abogados que consulté, ya están dentro de la campana de vidrio. Con los datos,
las cifras y la opinión pública del lado de la reforma, el gobierno estará en
situación de trasladar dramáticamente todo el tema de la pobreza a su agenda
para el crecimiento económico. El futuro de los pobres puede ahora encabezar la
lista del programa gubernamental para el crecimiento.
b.2) Cooptando a las élites.
No se trata sólo de que reducir la brecha entre las clases es un bien
para la sociedad entera. Este tipo de integración legal puede ayudar a casi
todo grupo de interés del país. Las élites deben apoyar la reforma no por
patriotismo o altruismo sino también porque ello engrosará sus billeteras.
¿Cuánto le toma a un nuevo migrante que viene del campo construir una casa en
la barriada de una ciudad grande? Tiene que ocupar el terreno personalmente con
su familia, delinear un denuncio físico, traer de a pocos muebles, almacenar
materiales de construcción sólidos y comenzar a construir una casa mejor, etapa
por etapa. En occidente, un urbanizador suele tener el título de la tierra, lo
cual da seguridad para desarrollar la infraestructura, luego vende la casa en
planos y pasa a construirla de acuerdo con las preferencias del comprador. El nuevo
propietario, que probablemente ha pedido prestado la mayor parte del dinero a
un banco, mudará sus muebles y, por último, a los niños y a los animales.
Entonces también las élites empezarán a obtener recompensa: los constructores y
los fabricantes de construcción verán ampliarse sus mercados, e igual los
bancos, las compañías hipotecarias, la agencias tituladoras y las compañías de
seguros. La propiedad ampliada legal incluso ayudará a resolver una de las
mayores y más persistentes quejas sobre los proliferantes urbanos: la necesidad
de más “seguridad ciudadana”. La sociedad civil en las economías de mercado no
proviene sólo de una mayor prosperidad. El derecho de la propiedad engendra
respeto por la ley. La propiedad también representa una alternativa legal al
tráfico de drogas. Mientras los agricultores subsistan como propietarios
ilegales, las cosechas de corto plazo – como la hoja de coca y la amapola – son
sus únicas alternativas.
b.3) Tratando con los
custodios de la Campana de Vidrio.
Una ves que los reformadores tengan de su lado a los pobres y a parte
de la élite, será el momento de enfrentar a la burocracia estatal y privada que
administra y mantiene el status quo, sobre
todo los abogados y los técnicos.
b.3.1) Los abogados.
La mayoría de los abogados en países en vías de desarrollo y de los que
salen del comunismo no ha sido entrenada para expandir el imperio de la ley
sino para defenderla como la encontró. Aunque los empresarios y la gente común
son los constructores del capital y del capitalismo, son los abogados quienes
fijan los conceptos de propiedad en formas representativas tangibles y definen
esos conceptos en normas. Samar K. Datta y Jeffrey B. Nugent han demostrado que
de 1960 a 1980, por cada punto porcentual que aumenta el número de abogados en
la fuerza laboral (digamos, de 0.5 a 1.5 por ciento), el crecimiento económico
se reduce de 4.76 y 3.68 por ciento; plantean así que el crecimiento económico
está en relación inversa a la prudencia de los abogados.
No basta con redactar leyes elegantes. Estas también tienen que
funcionar en la realidad administrativa y social para la que fueron redactadas.
Los abogados suelen conceder que otras disciplinas tienen que ser dinámicas,
pero argumentan que el derecho debe ser estable. La buena noticia para los reformadores es que
los abogados más brillantes (no necesariamente más exitosos) creen que la ley
se hace para servir a la vida y no al revés. Todo gobierno deseoso de avanzar
hacia un sistema de propiedad integrado debe diseñar una cuidadosa estrategia
para tratar con el gremio de los abogados. Es casi una regla que los abogados
informados de la existencia de los dos órdenes y que simpatizan con la reforma
sean marginados de la toma de decisiones políticas. Son ellos a quienes el
poder político debe convocar para ir al asalto del status quo e implementar un irresistible programa nacional para
formalizar la propiedad. También los abogados son humanos. Una vez que
comprendan que el sistema que defienden está irremediablemente obsoleto,
reaccionarán positivamente.
b.3.2) Los técnicos.
Las fotografías y los inventarios sólo informan a las autoridades sobre
el estado físico de los activos, pero nada dicen acerca del efectivo
propietario de esos activos ni acerca de cómo han organizado las personas los
derechos que las gobiernan. Todas las fotografías y los inventarios del mundo
no pueden decirle a nadie qué normas locales dan obligatoriedad a esos derechos
o qué red de relaciones los sostiene. La propiedad no es realmente parte del
mundo físico; su hábitat es jurídico y político. recién cuando el uso de
sistemas de propiedad formal tenga cancha libre y los acuerdos extralegales
sean reemplazados por la ley, tendrán las personas incentivos para entregar la
información que mantenga los mapas y bases de datos al día. Los proyectos de
titulación en los cuales priman los criterios técnicos tienden a degenerar en
sistemas de identificación de existencias físicas, que luego sirven sólo como
reliquias históricas.
Sólo un genuino liderazgo político puede alejar a la legislación sobre
la propiedad de su preocupación por el pasado y llevarla a apreciar el
presente; hacer que el exceso de admiración por la tecnología siga una
preocupación por el bienestar de la sociedad. Se necesita políticos porque las
instituciones existentes tienden a favorecer y proteger el status quo. Persuadir a la tecnocracia para que se reconstruya y
apoye el cambio es una tarea política. La meta de la reforma de la propiedad es
concederles derechos de propiedad sobre millones de activos a millones de
personas en un plazo breve. Esto significa que por lo menos la mitad de trabajo
tiene que ver con comunicación. La meta final de un sistema de propiedad no es
definir estatutos elegantes, conectar computadoras resplandecientes o imprimir
mapas multicolores. La meta de la propiedad formal es poner capital en manos de
todo el país.
Capítulo 7: A Manera de Conclusión.
a)
El Club Privado de la Globalización.
La globalización no debería consistir sólo en interconectar las
campanas de vidrio de los pocos privilegiados. Esto ya ha sucedido antes. Sólo
25 de los países del mundo producen capital suficiente como para beneficiarse
al máximo de la división de trabajo en los mercados globales ampliados. La
savia del capitalismo no es el internet ni las franquicias de comida rápida. Es
el capital.
Mientras tanto los promotores del capitalismo, todavía arrogantes y
embriagados por su victoria sobre el comunismo, aún no han comprendido que sus
reformas macroeconómicas no bastan. Demasiados tecnócratas han adoptado una
perspectiva excesivamente panorámica frente al proceso globalizador. Una vez
que estabilizaron e hicieron ajustas a escala macro – lo cual permitió a los
negocios legales y a los inversionistas extranjeros prosperar y a los
economistas ortodoxos controlar la caja fiscal – sintieron que habían cumplido
su deber.
b)
Considerando al Fantasma de Marx.
La mayoría de los programas de reforma económica en las economías
pobres podrían en efecto estar cayendo en la trampa que Karl Marx previó: que
la gran contradicción del sistema capitalista es que propicia su propia
desaparición al no evitar concentrar el capital en pocas manos. En el pasado, cuando sus expectativas
crecientes no eran atendidas, la masa de pobres furiosa ha puesto de rodillas a
élites aparentemente sólidas. Las intuiciones de mar sobre el capital son a
menudo más sofisticadas que las de Adam Smith. Cierto que durante la década
pasada aumentó el número de carros ostentosos, mansiones y centros comerciales
a la California en la mayoría de los países en vías de desarrollo, pero también
han aumentado los pobres.
c)
La Propiedad es un Amigable Instrumento Para que la Mente capte el Capital.
La propiedad formal debe ser universalmente accesible para poder llevar
a todos a un contrato social en que la cooperación eleve la productividad de la
sociedad. Lo que define a un buen sistema de propiedad legal es que facilita el
trabajo mental. Obtiene y organiza información sobre activos registrados en
formas que podemos controlar. Un buen sistema de propiedad legal es un medio
que nos permite comprendernos unos a otros, hacer conexiones y sintetizar la
información sobre nuestros activos a fin de elevar nuestra productividad.
d)
Los Enemigos de las Representaciones.
Como todos los sistemas de representación, los documentos de propiedad
han sido vistos por muchos intelectuales como un instrumento de engaño y de
opresión. Soy consciente, tanto como puede serlo cualquier anticapitalista, de
cómo los sistemas de representación, en particular los del capitalismo, han
sido usados para explotar y conquistar; cómo han dejado a muchos a merced de
pocos. Debemos hacer un sistema de representación más simple y transparente y
trabajar fuerte para ayudar a la gente a comprenderlos. De otra manera, el apartheid legal persistirá y las
herramientas para crear riqueza permanecerán en manos de quienes viven dentro
de la campana de vidrio.
E)
¿Es Cultural el Éxito del Capitalismo?
No creo que Bill Gates ni gran empresario alguno hubiera podido ser
exitoso sin sistemas de derechos de propiedad basados en contratos sociales
fuertes y bien integrados. A lo largo de la historia la gente ha confundido la
eficiencia de los instrumentos de representación que heredaron para crear valor
excedente con los valores inherentes a su cultura. Olvidan que a menudo lo que
da el margen de ventaja a determinado grupo de personas es el uso innovador que
hace de un sistema de representaciones desarrollado por otra cultura. Los
argumentos culturales irán siendo descartados a medida que se vayan dejando
sentir los efectos de tener buenas instituciones políticas y leyes de
propiedad.
F)
La única carta disponible.
Espero que este libro haya transmitido mi convicción de que tal estado
de cosas es relativamente fácil de corregir, siempre y cuando los gobiernos
tengan la voluntad de aceptar que:
-
L situación y el potencial de los pobres necesitan
estar mejor documentados.
-
Toda persona es capaz de ahorrar.
-
Lo que falta son los sistemas de propiedad
legalmente integrados que puedan convertir el trabajo y los ahorros de las
personas en capital.
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La desobediencia civil y las mafias de hoy no son
fenómenos marginales sino el resultado de personas que se desplazan por
millones desde la vida organizada en pequeña escala a la vida organizada a gran
escala.
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En este contexto, los pobres no son el problema sino
la solución.
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Implementar un sistema de propiedad creador de
capital es un desafío político porque supone contactarse con el pueblo, captar
el contrato social y remozar el sistema legal.
Me gusta mucho ser del Tercer Mundo porque representa un desafío
maravilloso: el de hacer la transición a un sistema capitalista de mercado que
respete los deseos y las creencias de las personas. Cuando el capital sea una
historia de éxito no sólo en occidente sino en todas partes, nos podremos mover
más allá de los límites del mundo físico y usar nuestras mentes para
remontarnos hacia el futuro.
TPT
JPAV
[1] De Soto entiende el capital muerto como todo activo que no está
contenido dentro de un sistema de propiedad legal.
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